7.8.26

Tejidos de Urdimbre Suplementaria

Publicado Por EquipoJC on 7.8.26  | Comentarios

Se define como urdimbre suplementaria a la que está formada por hilos que participan de la ornamentación de la pieza pero que no forma parte de la estructura.
¿Cómo comprobar esto?
Si a una tela tejida con esta técnica le quitáramos los hilos que "dibujan", perderá la ornamentación pero no su estructura, y tendrá una particularidad: los hilos de urdimbre que la conforman no se cruzarán uno a uno, como estamos acostumbrados a ver el tejido llano (1:1), sino dos a dos. 
En la cultura mapuche, esta técnica también denominada "de falsa doble faz" se utiliza para la confección de matras, kutamas (alforjas), fajas, trarilonkos (vinchas), trarinamun (ligas para bota de potro, ataderas, las llaman en cuyo) y en algunos ponchos. 
Modo de Urdir "En ocho"  

Para urdir con esta técnica necesitaremos de dos palos auxiliares que colocaremos más o menos equidistantes entre sí y de los quilwos, paralelos a éstos y atados a los montantes verticales del bastidor. Utilizaremos lana de dos colores, uno crudo y el otro a elección, que hagan contraste. Para practicar esta técnica proponemos 17 pares de urdimbre suplementaria (2:1), con tres pares de tejido llano (1:1) formando los bordes de la tela.
Tomaremos el ovillo crudo, con el que urdiremos el fondo; para eso atamos el extremo en el quilwo inferior, haciendo un nudo que pueda ser desatado luego con facilidad. Pasamos con la lana sobre el primero de los dos palos interiores el que marca el cruce y debajo del siguiente el que hará la separación de los dos planos de urdimbre. Llegamos ahora al quilwo superior, damos la vuelta sobre éste y volvemos, pasando igual que antes debajo del separador y sobre el palo de cruce.
Ya colocamos el fondo del primer par de urdimbre. Llevamos el ovillo hasta el quilwo inferior; damos vuelta sobre éste y volvemos al palo de cruce, pasando ahora por debajo de éste y sobre el separador; pasamos sobre el quilwo superior y volvemos, pasando la lana en forma paralela a la última sobre el separador y debajo del palo de cruce. Llegamos al quilwo inferior. Tenemos ahora urdido el fondo del segundo par. Se continúa así hasta completar la cantidad de pares necesarios para lo que deseamos tejer. Al finalizar anudamos otra vez en el quilwo inferior con un nudo que se pueda desatar fácilmente.
Procederemos ahora a urdir con la lana “que dibuja”. Atamos el extremo siempre con el mismo tipo de nudo en el quilwo inferior, al lado de la atadura anterior. Avanzamos entre medio de los dos hilos que forman el fondo del primer par, pasando por debajo del palo de cruce y sobre el separador; estamos cruzando el hilo que dibuja con los dos de fondo, produciendo lo que desde el principio decimos: los hilos de urdimbre se cruzan uno a uno, independientemente de su color y de la técnica que empleemos.
Llegamos al quilwo superior, pasamos sobre él y volvemos entre los dos hilos de fondo del segundo par, para separarlos como hicimos anteriormente; pasamos bajo el palo separador y sobre el palo de cruce. Llevamos el ovillo hasta el quilwo inferior y volvemos entre los dos hilos que componen el fondo del tercer par, pasando por debajo del palo de cruce y sobre el separador. Seguimos, sucesivamente, separando los hilos de fondo que corren paralelos, hasta completar los pares.
Como la cantidad de pares urdidos es impar, cosa bastante común en esta técnica, terminaremos de urdir el hilo suplementario el que dibuja en el quilwo superior, allí lo atamos, siempre mediante un nudo que sea fácil de deshacer.
Lo que hemos urdido es el centro propiamente dicho de la pieza; debemos completarla agregando los bordes. Para ello urdiremos una o varias listas de diferentes colores con técnica de tejido llano (1:1) cuidando que las externas sean del mismo color que el de fondo, ya que la trama será de ese color. A veces se busca lograr un efecto moteado que a nuestro juicio disminuye la claridad del diseño utilizando trama de color contrastante con el fondo, y en ese caso el color de la lista exterior del borde será el de la trama.

Es este el momento en que podemos apreciar en toda su dimensión la denominación de “falsa doble faz”, habida cuenta de que el “moteado” no es más que la visualización de la trama en el espacio dejado por el hilo de urdimbre que dibuja.
En el caso particular de las fajas realizadas bajo esta técnica, puede recurrirse a la urdimbre circular.
Independientemente del modo elegido para urdir (en ocho o circular), los pasos siguientes son los mismos. En los hilos que están sobre el palo de cruce el inferior colocamos los lisos. El separador lo corremos hacia arriba, lo más cerca posible del travesaño superior. Por seguridad, es necesario pasar un hilo por donde va el separador, y atar sus extremos en cada uno de los parantes laterales (si accidentalmente saliera el separador, podremos volver a ponerlo por el mismo lugar gracias a que, con este elemento, hemos hecho reserva de la separación de los dos planos de la urdimbre).

Si urdimos en forma circular el palo de cruce lo bajamos hasta el quilwo inferior y lo reemplazamos por una tabla fina que reserve la cantidad deseada para los flecos, en general unos 20 cm. Nos servirá, además, para tener respaldo donde dar los primeros golpes de pala. El palo superior el separador lo corremos, sin quitarlo, hasta el extremo superior del telar para seguir utilizándolo durante todo el tejido; allí reforzamos sus ataduras.
Ya estamos en condiciones de comenzar a tejer siguiendo el diseño elegido. Haremos 3 ó 4 pasadas de trama sin dibujar, recordando que en la primera pasada dejamos una cola de trama un poco más larga que el ancho de la pieza; y en la segunda, luego de pasar la trama, introducimos esta cola por la calada en sentido contrario al de la trama para trabarla.
Para dibujar debemos tener en cuenta que esta técnica es de “falsa doble faz”, es decir que el hilo que dibuja está en el anverso o en el reverso, que no debe ser compensado bajando o subiendo su par. En los gráficos que se realizan para diseñar en papel cuadriculado, cada cuadrado blanco representa un hilo que está, o debe estar, en el reverso, y si está grisado a un color que está en el anverso. Los cuadrados blancos no representan hilos de fondo (generalmente de color crudo) sino hilos que dibujan en el reverso.

Cuando contamos hilos en el tejido lo hacemos sólo sobre los hilos suplementarios los que dibujan; por ejemplo: tres cuadraditos blancos, al ser repetidos en el tejido, serán los espacios contenidos entre cuatro hilos de fondo; contamos los espacios, no los hilos de fondo. Aún a riesgo de ser reiterativos insistimos sobre el tema porque la experiencia indica que no siempre resulta clara la explicación.
Resta explicar que la altura de cada cuadrado del gráfico representa una pasada de trama con su correspondiente cruce.
A partir de aquí, entonces, nos queda repetir, en cada cruce, con los hilos suplementarios de la urdimbre, lo que indica cada fila del gráfico.
Si estamos tejiendo a cuatro bordes, hay que decidir dónde se terminará la pieza. Suponiendo que elegimos hacerlo en la mitad, tejemos hasta cerca del medio unos 4 ó 5 cm antes; damos vuelta el telar y volvemos a empezar, del mismo modo que lo hicimos al principio. Para esto hay que cambiar de lugar el papel separador de la urdimbre, colocándolo contra la parte ya tejida; hay que tener presente que el cambio de espacio debe hacerse cuando la urdimbre esté descruzada, para que los lizos queden enlazando a los hilos de abajo, en caso contrario el separador y los lizos coincidirían, haciendo que éstos resulten inútiles.

A medida que nos volvemos a acercar al centro con el tejido, el trabajo se hace cada vez más dificultoso, por lo que cambiaremos el palo separador por uno más fino, que ocupe el menor espacio posible pero que, a la vez, nos permita descruzar con relativa facilidad.
En todo este sector central no se dibuja. Se puede dejar que los hilos suban y bajen según el movimiento natural de la urdimbre, o también elegir en una pasada todos los crudos los de fondo y en la siguiente los de color los hilos que dibujaban, forzando así un peinecillo que ocupe todo el ancho de la urdimbre suplementaria.
Llegará el momento en que deberemos sacar los lizos y comenzar a elegir los hilos con una aguja de punta roma donde estará enhebrado el hilo de trama. Cuando el palo separador nos impida seguir tejiendo también lo sacaremos, y seguiremos tramando hasta el final, donde pasaremos la última trama atravesando la tela del anverso al reverso y viceversa, forzando el movimiento de los hilos de urdimbre.

Fuente: Manual de Telar Mapuche 
Enrique Taranto/Jorge Marí



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